Escritos/Audios de EFT
Articulos/libros de Deborah
Colapsando la raíz del problema de la procrastinación con EFT
Deborah Miller PhD, de México, nos da una visión muy detallada y creativa sobre cómo ayudar a alguien con problemas de procrastinación. Nota cómo descubre muchos aspectos y problemas de base, y luego los colapsa con perspicacia con EFT.
Abrazos, Gary
Por Deborah Miller PhD, EFT-CC
Gary
Tuve el placer de trabajar con una mujer con serios problemas de procrastinación. Ella procrastina todo el tiempo porque no sabe por dónde empezar. Nos centramos en limpiar y organizar su habitación. Durante las sesiones liberamos creencias de base adquiridas de su perfeccionista madre y su crítico padre.
Más tarde, ella me contó cómo le resultaba fácil cuidar de su jardín. Decidimos tratar su habitación como su jardín para que pudiese cuidarlo con el mismo cuidado y precisión que pone en su jardín. ¿No es divertido tomar algo que sabemos cómo hacer bien y aplicarlo a áreas en las que nos sentimos estancados? Ahora ella está aplicando la misma técnica en su nuevo trabajo y disfrutando de lo fácil que es aprender cosas nuevas y asumir nuevas tareas.
Namaste
Deborah Miller, Ph.D.
Nancy tiene un problema serio con la procrastinación. No puede ni comenzar, mucho menos terminar algo. Dice que se enreda, empieza muchas cosas a la vez y entonces se abruma, no consiguiendo de esta manera llevar a cabo nada.
El día que tuvimos la sesión ella quería limpiar su habitación, lo cual incluía colgar su ropa, deshacer una maleta de un viaje de la semana anterior, limpiar el polvo de las repisas de las ventanas, y hacer la cama. Quería hacer la cama primero, pero se quedó preocupada cuando vio las cosas que necesitaba guardar, y no sabía dónde deberían ir.
Adoptó su estilo de procrastinación, sentándose y mirando el desastre, o yéndose a otra habitación. No lo entiende, porque no hace falta ser un genio para limpiar tu habitación. Sabe cómo hacer todo lo que tiene que hacer, y por lo tanto se enfada y se frustra consigo misma.
La primera secuencia incluyó:
No puedo limpiar mi habitación.
Me siento abrumada, frustrada.
No puedo hacerlo.
No es tan difícil.
Tan sólo es mi educación previa.
Siendo libre de elegir lo que quiero hacer primero.
No importa qué cosa decido hacer primero.
Libertad de elección.
En este momento surgió un recuerdo sobre querer complacer a sus padres. Siempre buscó maneras de complacerlos, pero nunca las encontró. Se sintió triste.
Continuamos con:
Tristeza
Complaciendo a mis padres
Nunca siendo capaz de hacerlo
Nada estaba bien
Nunca me explicaron qué querían
Sólo lo que no querían
No sintiéndome suficientemente buena
Tras completar la primera secuencia, se recordó siendo niña, sentada al borde de su cama. Le encantaba ensoñar, y estaba contenta allí sentada, en su mundo de ensueño. Se metió en un lío, una zurra, porque se tendría que haber estado preparando para ir a la iglesia, pero estaba sentada y pensando. Su madre era una perfeccionista, y su padre crítico. Hizo el comentario de que no tenía tiempo de ser perfecta como su madre (queriendo decir que era una madre que trabaja).
En la segunda secuencia continuamos con frases como:
Aunque se supone que esta niña pequeña debería estar
haciendo otra cosa, preparándose para ir a la iglesia, le gustaba ensoñar,
era divertido. Se sentía bien. Era mucho mejor que ser zurrada por
no estar preparándose.
Todavía quiero a aquella niña pequeña. Es una niña
buena. Le gusta su imaginación. Es mucho más divertido que prepararse
para ir a la iglesia o limpiar su habitación.
Aunque ella prefería pensar, su padres opinaban diferente. Ellos tenían
planes diferentes.
Ellos no la entendían, y ella era muy pequeña para explicarles.
Perdono a la niña pequeña dentro de mí y a mis padres.
No nos entendíamos.
Me dolió la zurra. No me la merecía.
Yo estaba sólo pensando y disfrutando de la vida. ¿Acaso no
es de eso de lo que se trata?
Me esforcé por ser perfecta. Hacerlo todo bien, exactamente como mi
mamá hacía.
Pero no podía. No era como ella. Yo era diferente. Yo era especial.
Esta BIEN ser diferente. Libero ese viejo dolor.
Estábamos aprendiendo incluso aunque no lo hiciéramos tan bien.
Estaba asustada de hacer las cosas mal, de no hacer las cosas como mi mamá
quería, así que no las hice en absoluto.
Ahora me siento estancada. No puedo empezar, porque puede que lo haga mal.
No quiero hacerlo mal. Por eso no lo hago. No hago nada. No empiezo.
Cuando terminamos de hacer tapping, ella mencionó que las frases clave se sentían muy adecuadas. Se podía ver a sí misma como a la niña pequeña en la cama, pero se sintió más grande, y no se chupaba el dedo gordo, algo que hizo hasta la edad adulta. Podía ver la casa en la que vivían en aquella época. Su mamá estaba siempre trabajando en la casa, siempre cocinando o limpiando. Su papá decía las cosas sólo una vez, y nadie discutía con él.
En la tercera secuencia, hicimos tapping sobre el ser una niña pequeña
en aquella casa. Algunas frases eran:
Mi mamá estaba siempre cocinando y limpiando. Siempre estaba atareada.
Nunca tenía tiempo para mí, estaba demasiado ocupada dejando
la casa perfecta, pero olvidándose de mí.
Papá estaba allí, sólo recuerdo que decía las
cosas una vez, y eso era todo.
Aquella casa demasiado organizada. No me sorprende que yo no quiera limpiar
mi habitación.
Ellos trataban de ser perfectos y ahora yo hago lo mismo.
Pero no soy perfecta.
No hago las cosas como mi mamá, mi hijos/as no me escuchan como yo
escuchaba a mi padre.
Elijo perdonarme por haber pensado todos estos años que tengo que ser
como mis padres.
Elijo ser libre para divertirme, jugar, trabajar, organizar, no organizar,
lo que yo quiera.
No tengo que ser perfecta. No tengo que complacer a mis padres. Puedo hacer
las cosas a mi manera.
Soy capaz.
El orden en que hago las cosas puede ser diferente, pero siempre las termino,
y las hago bien.
Tras esta secuencia mencionó que su papá solía hacer
que trajese helado del sótano. Daba miedo. El quería hacerla
valiente, pero no funcionaba. Ella tenía probablemente 6 años
entonces. Algunas frases que usamos eran:
Mi papá me hacía ir al sótano a traer helado.
Daba miedo allí abajo. El congelador estaba en una esquina, en la esquina
más lejana.
No me gustaba ir allí abajo sola. No sabía lo que iba a encontrarme.
Creía que había algo allí abajo. Estaba aterrorizada
de ir sola, pero mi papá me obligaba.
Me asustaba y quería enfadarme, pero no se podía hacer eso con
mi papá.
No había opiniones. Si él decía trae helado, tú
lo hacías. Estaba tan asustada. Quería que él viniese
conmigo, pero él no lo haría. Yo era sólo una niña
pequeña. Era un sótano tan grande y tan oscuro.
Tras la secuencia ella mencionó que su papá no la dejaba ganar
a las cartas nunca. Ella nunca podía ganar. Hicimos tapping:
Mi papá era competitivo incluso con sus hijos/as, temo ganar, dar un
paso adelante, miedo de ganar, de dar un paso adelante, porque si lo hago,
puede que gane a papá. Eso no está permitido.
Tiene sentido que no consiga hacer las cosas, eso significaría que
yo gano.
Acepto que puedo ganar. No significa que mi papá tenga que perder.
Podemos ganar los dos. Elijo ser una ganadora.
Elijo llevar a cabo cosas. Elijo decidir qué y cuándo hacer
cosas.
En este momento Nancy vio un color rosa-melocotón. Tras preguntarle recordó que era el color de su habitación cuando era una niña pequeña sentada en su cama. Mencionó que su papá medía 193 cm. Cuando ella le temía, él parecía muy grande. También recordó a su madre enfadándose con ella cuando vomitó en el suelo de madera noble. Se sintió tan culpable. Su madre lo acababa de limpiar.
En esta secuencia hicimos tapping en: rabia, castigo, que no era un juego (ser enviada al sótano), era punitivo.
Entonces incluí algunas frases sobre limpiar su habitación
como:
Nunca lo conseguí antes.
¿Qué me hace pensar que lo conseguiré ahora?
Porque dejo ir el pasado, soy una perfecta electora.
Estoy abierta a tener éxito, empezando ahora, incluso si eso sólo
significa que limpio la mitad de mi habitación hoy.
Elijo cuánto quiero hacer, en qué orden.
Elijo conseguir limpiar mi habitación. Soy un éxito.
Esto fue el final de la primera sesión.
En la segunda sesión fuimos por el dolor, o en este caso fuimos a por
la procrastinación. No incluiré detalles sino la información
general. Hicimos tapping en otros problemas sobre su padre, sus propios comportamientos
presuntamente inadecuados vistos desde el punto de vista de una niña,
citas, relaciones, el sexo era turbio, la creencia de que su madre no tenía
sexo porque era demasiado turbio y sucio, cómo esto la llevó
a creer que ella podía hacer algo mejor que su perfeccionista madre,
incluso si era turbio.
Esto nos llevó a mirar cómo su casa está también desordenada. Hizo lo contrario que su madre, fuera saludable o no. Se dio cuenta que desordenado simbolizaba vacío y confusión, mientras que ordenado simbolizaba que nunca había confusión.
Entonces entramos en algunos detalles sobre su madre. Su madre era tan limpia que, cuando ella era un bebé, su madre le quitaba el delantal y lo planchaba de nuevo mientras ella dormía. Lavaba sus cordones de los zapatos. Nancy mencionó que su hijo/a menor llevaba sólo un pañal. Seguía siendo lo opuesto de su madre.
Hicimos tapping en lo siguiente:
Estaba siendo lo contrario que ella, porque era imposible ser como ella.
Así pues, ahora mi casa es un desorden, mi habitación es un
desorden, mi escritorio es desordenado, parte de mi vida se siente desordenada.
Soy un desorden.
Quería tanto ser lo contrario que mi madre que no consigo hacer nada.
Ni siquiera sé por dónde empezar.
Está BIEN ser yo. Hacer las cosas a mí manera.
Ahora elijo dejar ir esas viejas creencias de que tengo que ser lo contrario
que mi mamá, y de que necesito ser desordenada para conseguir atención,
de que si eres muy ordenada no les das a tus hijos/as la atención que
necesitan.
Soy adorable, tal y como soy. No importa si recuerdo algunos de aquellos detalles.
Son sólo detalles.
Elijo ahora centrarme en lo que me hace feliz. Soy feliz socializando, cuidando
el jardín, escribiendo, cocinando y atendiendo invitados, y estoy contenta
limpiando mi casa.
Soy capaz de limpiar mi casa. Sé exactamente por dónde comenzar.
Empiezo. Se vuelve más fácil cada vez que limpio.
Hablamos sobre la limpieza de la casa y su desconocimiento sobre dónde tienen que ir las cosas, cuál es su lugar adecuado, y cómo organizarse. Su hija, que un día fue a ayudarla a organizar, podía ser despiadada al decidir dónde van la cosas, todo sin emociones, como si hubiera un sistema. Por el contrario Nancy le pone emociones a las cosas; cómo sabes si va en esta pila, o en aquella pila, quizá debería ir allí. Tiene un montón de cositas en su habitación mientras que su madre era minimalista. De nuevo Nancy está siendo lo contrario que su madre.
Así que hicimos tapping en:
saber cómo separar artículos ... limpiar ... organizar ... ser
capaz de hacerlo... haciendo un experimento ...
Poniendo una figura de arte en el centro del escritorio ... después
observándola unos cuantos días... dejarme sentir si ese es el
lugar adecuado... el mejor lugar.
Si es así, es maravilloso... Si no lo es; soy libre para moverla al
lado izquierdo del escritorio. Entonces observarla y ver cómo se siente.
Puedo decidir en cualquier momento cuál es el mejor sitio.
Comienzo a elegir los lugares mejores para las cosas... el mejor orden para
hacer las cosas.
Elijo comenzar con lo que sé.
Le pregunté a Nancy qué sentía que podía hacer
y que sabía cómo hacer, y me contestó, "Colgar mi
ropa." Así que empezamos con eso.
Cuelgo mi ropa. Sé dónde es el mejor lugar para ella. Cuelgo
mi ropa sistemáticamente.
Me siento bien por hacer eso. Demuestra que puedo tomar decisiones.
No procrastino porque sé dónde va. Me siento bien poniéndola
allí.
Me gusta ser ordenada con la ropa. Es un sitio estupendo para empezar.
Cuelgo mi ropa todos los días. Eso me demuestra que puedo tener mi
habitación en orden.
Me gusta colgar mi ropa.
Es un símbolo estupendo de mi progreso, de saber dónde van las
cosas, de hacer lo que quiero hacer. Por eso, lo hago con alegría.
Hice que colgase una camisa y le pregunté cómo se sentía. Ella dijo "Bien."
Tras esta secuencia, Nancy mencionó que tiene un jardín. Lo organiza bien. Estaba de mala manera cuando ella se mudó a la casa. Empezó podando y cavando, luego plantando flores, etc. En poco tiempo lo dejó estupendamente.
Por lo tanto sugerí que hiciese lo mismo con su habitación; que hiciese como si fuese un jardín. Que pensara en cómo dejó el jardín en forma, que después comparara su habitación con el jardín, que eligiera elementos que podrían representar podar, cavar, regar, etc.
Hicimos un poco de tapping en cómo sería.
Mi habitación es como era mi desordenado jardín.
Lo puse en forma. Puedo poner mi habitación en forma.
Imagino cosas en mi habitación como partes de mi jardín.
Empiezo por una esquina igual que en el jardín.
Lo dejo limpio. Podo, añado tierra, riego.
Recojo, arreglo y limpio. Tiro cosas que son desechos.
Coloco cosas.
La veo volviéndose bella como mi jardín.
Dejo que brille su belleza.
Cuido mi habitación como cuido mi jardín, con cuidados tiernos,
paciencia y amor.
Estaba entusiasmada en organizar su habitación.
Deborah Miller
Traducido por Ana Saval-Badía